Sesenta años de la historia de Reynosa han desaparecido Reynaldo López Olivares
JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje
1.-SIN HISTORIA,
in cultura, sin turismo... Reynosa es una ciudad sin atractivo para los
cerca de dos millones de turistas potenciales que viven en el Valle del Sur
de Texas, y los de más allá.
En cierta ocasión, un empresario japonés dijo a un funcionario
mexicano: "Si nos venden tan sólo un kilómetro de frontera
con Estados Unidos van a ver lo que nosotros podemos hacer".
Pero para los mexicanos que somos vecinos del país más poderoso
del mundo, la cercanía se ha vuelto tan habitual que ni siquiera nos
preocupa pensar en un proyecto que explote tantas posibilidades como las que
imaginó aquel japonés.
Recientemente, el Secretario de Turismo del Estado, Javier Villarreal Terán,
comunicó que otros municipios del norte de la entidad, como Nuevo Laredo,
Matamoros y Ciudad Mier trabajan en sus respectivos proyectos de corredores
históricos, aprovechando los vestigios de épocas pasadas y los
atractivos naturales que poseen.
Reynosa, por ubicarse en una planicie, no cuenta con montañas o playas
que atraigan al turista nacional y extranjero.
Algunos piensan que la creación de nuestro propio corredor histórico
sería suficiente para que los visitantes vuelvan a nuestra ciudad y
derramen divisas; algunos más, como Reynaldo López Olivares,
integrante de la Sociedad de Historia de Reynosa, piensan que la historia
nunca ha sido rentable. Al menos no lo es en esta zona, donde los edificios
con mayor antiguedad apenas sobrepasan los cien años.
2.- LAS ULTIMAS
Administraciones municipales trabajaron en un corredor turístico que
a la vez, intentaba explotar el área más vieja de la ciudad,
es decir, la zona rosa, la vieja iglesia, los edificios de sillar que rodean
la plaza Miguel Hidalgo y el mercado Zaragoza.
Se remodeló una parte de la calle Zaragoza, donde se aplicó
concreto hidráulico con diseños que imitan un empedrado, se
colocaron arbotantes y bancas tipo colonial, pero no existe un plan para su
explotación comercial o turística, y el proyecto quedó
en el olvido, una vez más.
Durante la administración municipal de Ramón Pérez García
se remodeló una vieja casa de sillar para habilitar un pequeño
museo en su interior: el Museo Histórico de Reynosa.
Fuera de ahí, sobreviven contadas construcciones de los años
veinte y treinta.
Por ejemplo, la actual Parroquia de Guadalupe fue construida sobre estructuras
que datan del siglo pasado, mismas que aún se pueden ver en la parte
posterior, donde ahora se ubica un tianguis de fayuca.
Al igual que ocurre con los edificios viejos, que han desaparecido de manera
paulatina con el avance de la modernidad, la historia documental de Reynosa
también desapareció, al menos en un lapso de 60 años,
asegura Reynaldo López.
"En Reynosa -dice- no tenemos la suficiente cultura para conservar la
historia tan bonita de este pueblo que se ha hecho tan grande en 258 años.
Lamentablemente no ha habido autoridad que haya tenido siquiera la intención
de conservar el patrimonio histórico de nuestra comunidad, e inclusive
el archivo municipal se encuentra perdido, al menos que yo sepa, de 1935 a
1995. Son sesenta años que no tenemos documentos, que no existen".
Dijo que desconoce los motivos, pero asegura que tales documentos desaparecieron.
3.-Y SI NO SE HA LOGRADO
Conservar el archivo documental, mucho menos los edificios y el patrimonio
histórico, asegura.
De hecho, López Olivares menciona sólo dos casos en que edificios
viejos han logrado sobrevivir a la destrucción que impone la modernización
de Reynosa, y uno de ellos es la vieja torre de la iglesia de Guadalupe.
Otro ejemplo de vestigios históricos locales con más de cien
años, es el "Charco Escondido", que cuenta con viejas casonas
construidas hace más de ciento cincuenta años.
Hace poco tiempo integrantes de la Sociedad de Historia de Reynosa visitaron
por enésima ocasión las edificaciones de El Charco, o Congregación
Garza, con el fin de elaborar un proyecto que permita prolongar el corredor
turístico-histórico desde el casco viejo de Reynosa hasta este
punto.
Tampoco aquí hubo éxito.
López Olivares exhortó a las autoridades de Educación
y Cultura para que se intente rescatar el archivo histórico de 1935
a 1995 ya que representa parte de nuestra historia contemporánea.
En cuanto al aprovechamiento de un corredor histórico para fines turísticos,
el historiador apunta que definitivamente no es negocio, no es rentable y
sólo hay que aspirar a que los negocios localizados por la recién
remodelada calle Zaragoza puedan aprovechar la derrama que hacen los escasos
visitantes.
4.- SIN DUDA
que parte de la historia del Reynosa viejo está guardada en un pequeño
e ignorado edificio localizado en el corazón del Mercado Zaragoza.
Esta construcción data de poco más de cien años y a su
alrededor se fueron construyendo más locales hasta llegar a ser lo
que actualmente es.
El edificio origina resguarda ahora una tienda de artesanías, pero
durante mucho tiempo fue uno de los establecimientos más importantes
del centro de Reynosa.
Fidel López Salazar, uno de los locatarios del mercado se queja amargamente
de la falta de turismo. El, como López Olivares, concuerda en que la
historia es un mal negocio en nuestra ciudad y que es preferible desarrollar
otro tipo de atractivos.
Esta es, sin duda, una de las principales causas por las cuales en Reynosa
no ha tenido éxito el proyecto del corredor turístico e histórico.