EL RETRATO HABLADO
*“Nos falta mucho para mejorar las investigaciones criminales por falta de información de nuestras autoridades”: Erick Contreras

JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje

ARTE PARA LA JUSTICIA

Las tareas de procuración y administración de la justicia se sirven de muchas disciplinas, como la medicina forense, la balística, la sicología y el arte.
En este último aspecto, es común observar en las pantallas de televisión los retratos hablados que hacen los peritos criminalísticos de los presuntos delincuentes, trátese de asaltantes, violadores o asesinos.
El retrato hablado es arte aplicado a la justicia.
Una de las definiciones más aceptadas es la siguiente: Disciplina que aplica predominantemente las artes visuales en conjunción con conocimientos provenientes de distintas áreas científicas y tecnológicas con la finalidad de crear imágenes que podrán ser utilizadas como instrumentos de investigación dentro de la Procuración y Administración de Justicia”.
En los últimos años, la cantidad de asaltos bancarios aumentó de manera impresionante. Casi no hay sucursal bancaria que no esté adornada con fotografías o dibujos de los presuntos asaltantes, con el afán de que alguien pueda identificarlos y que las autoridades le echen el guante.
Si bien el retrato hablado es un instrumento valioso, para los especialistas el hecho de que no se cuente con programas de cómputo actualizados, es factor para que el índice de efectividad no rebase siquiera el 50%.
¿Cuántos de los asaltantes fueron aprehendidos?
No hace falta ser muy sagaz para saber que las descripciones de los testigos están alejadas del aspecto real del criminal, debido a la situación de estrés que se genera cuando se vive un asalto, una violación o un asesinato.
Aún así, los peritos en criminología suelen valerse de los retratos hablados para buscar a los autores de dichos agravios. En ocasiones se anotan buenos puntos, pero en la mayoría de las veces incurren en verdaderas pifias.
INVESTIGACION EMPIRICA

Para el Presidente del Colegio Nacional de Criminología, Erick Contreras González, los métodos de investigación que se aplican en Tamaulipas son obsoletos.
Decenas de crímenes continúan en la impunidad precisamente porque no se cuenta con un protocolo de investigación confiable y actualizado que permita la fácil identificación del delincuente.
Entrevistado, el especialista reveló que la técnica del retrato hablado es confiable en un 70% de los casos, aunque se trata de algo subjetivo.
“Se basa principalmente en lo que determinada persona alcanzó a ver de los rasgos físicos del delincuente, aparte de la interpretación del dibujante u operador del software, de tal forma que se pierde mucha credibilidad o fiabilidad”, comentó.
Actualmente existe en el mercado un programa de cómputo llamado “Faces”, que es uno de los mejores en el mercado, “el cual te pone todas las señas que te puedas imaginar, pero igual no deja de depender de la percepción humana”.
La subjetividad entra a la escena cuando el testigo o la víctima es sometida a un tremendo estrés, como una violación.
En ese momento la razón se nubla y la parte consciente de la persona se divide en diferentes puntos: primero, en la situación misma, segundo, en el medio ambiente, de tal forma que lo que se recuerda con mayor detalle son las características de la habitación o el paisaje y no propiamente los razgos del delincuente.
“Con frecuencia se dan casos en los que se relaciona al atacante con algún suceso anterior en su vida que haya sido similar, atribuyéndole las características físicas al agresor”, apuntó.
EQUIPO OBSOLETO

Identificar a los sospechosos de un delito es básico para la aplicación de la justicia.
Sin embarg, para el prestigiado criminólogo, en Tamaulipas no existen condiciones para aplicar de manera adecuada algunos métodos de investigación, como el retrato hablado.
“Hace falta -dijo- mucha investigación en el Departamento de Periciales, donde deja mucho que desear el área de peritajes, aunque tenemos mucha gente preparada. El problema es la inversión en tecnología. En el año 2004 se instaló en muchas dependencias un sistema de detección antropométrica que se suponía tomaba las fotografías de cualquier infractor y la comparaba con una base de datos, pero hasta el momento no sabemos hasta qué grado se siguió utilizando o cuál fue la política que no permitió su uso. Tengo conocimiento que ahorita no están operando al 100% estas cámaras que son tecnología de punta”.
Actualmente, peritos criminólogos utilizan un programa obsoleto para elaborar los retratos hablados o retratos robot de los sospechosos.
En promedio, un perito se lleva entre 60 y 90 minutos en entrevistar a un testigo para obtener los rasgos del presunto criminal, y posteriormente trata de crear una imagen lo más semejante posible.
Esto se logra empalmando fotografías o dibujos de diferentes tipos de pelo, narices, ojos, mentones y orejas, sobre modelos estandarizados de caras, que corresponden a grupos raciales o morfológicos.
Décadas atrás, la ténica consistía en que un dibujante tomaba directamente los razgos del sospechoso al momento en que el testigo los describía.
Es en la actualidad que se puede contar con equipo y programas muy avanzado, como “Faces”, que integra una base de datos de hasta 3,850 características faciales y accesorios que permiten realizar rápidamente un retrato robot.

OTRAS TECNICAS

Junto con el retrato hablado, los peritos criminólogos cuentan con una serie de técnicas que permiten identificar con escaso margen a los culpables de diversos delitos.
Con diferente rango de confiabilidad, existen las técnicas biométricas-identificación de huellas, medidas antropométricas, identificación de retina, identificación de oído y comparación de voz-, por citar algunas.
Cuando deidentificar a un malhechor se trata, la medicina forense aporta importantes pruebas mediante la biotecnología, es decir, la prueba de identificación de ADN.
Para Erick Contreras, la falla está en la falta de equipo y software para aplicar las nuevas técnicas de investigación que permitan mejorar la procuración de justicia.
El especialista en Criminología dijo que “a pesar de que estamos en el siglo XXI estamos ahora sí que superatrasados; no tiene nada que ver ese atraso con que somos un país en desarrollo. en ese sentido, calificamos la impartición de la justicia con un 50%”.
Agregó que en el mercado hay muchos instrmentos que nos pueden servir para mejorar las investigaciones criminales, pero es falta de información de las autoridades, ya que ni siquiera se tiene un protocolo de investigación.
“Tan sólo en el Departamento de Homicidios, ¿cuántos homicidios tenemos en Reynosa y cuántos han sido esclarecidos mediante el uso de tecnología? La mayoría se resuelven porque le ponen el “dedo” a la persona o porque casualmente logran dar con el detenido o porque este se entrega”, dijo.
Agregó que las investigaciones se hacen más de una manera empírica que científica ya que se está improvisando “y también el medio está un poco cerrado a la aceptación de nuevas especializaciones, a mandar a su personal a profesionalizarse; se la pasan trayendo gente de otros países donde se pierde el sentido académico ya que se ponen a hablar de qué tienen en su país que nosotros no tenemos. Nos pasa muchas veces con la policía de Francia, con Escotland Yard y con el FBI. Se desvirtúa el sentido del curso en lugar de aplicarnos a técnicas y tácticas para resolver delitos con un procedimiento técnico-científico”, finalizó.