NINOS DE FUEGO
* Muchos niños sueñan con ser bomberos; veintiocho de ellos lo fueron por espacio de cinco horas

JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje

UNA TRAGEDIA ALECCIONADORA

La mañana del 10 de abril comenzó como cualquier otra para la familia Ortega Aguilar, a excepción del peculiar olor a gas que se percibía en el ambiente, posiblemente a causa de una fuga en la línea de conducción.
Miguel Angel, el padre de familia, pensó que con un abanico bastaría para que se disipara el combustible, pero lo que no pensó es que la chispa pudiera provocar una explosión tan violenta, que costó la vida de tres de ellos de manera inmediata y de él mismo varios días después.
Esta tragedia fue aleccionadora para el personal de Protección Civil y Bomberos.
De ahí salió una iniciativa para crear una serie de cursos dirigidos a los niños donde se les capacita para detectar situaciones de riesgo y responder a cualquier emergencia que ocurra en el interior de sus hogares.
Alfredo Suárez Camacho, Director de la misma corporación, explica el tipo de conocimientos que se imparten a 28 adolescentes de entre 11 y 17 años de edad, integrantes del primer grupo de "brigadistas juveniles".
Se trata de enseñanzas básicas sobre primeros auxilios, prevención de incendios, cómo actuar frente a un incendio y cómo utilizar un extintor.
Luego de una plática de inducción por parte de personal calificado, el grupo de jóvenes se traslada a la parte posterior del cuartel de bomberos, donde se observa una tina metálica con agua.
Se vierte combustible líquido -gasolina- y con una estopa se le aplica fuego.
Una llamarada color naranja se eleva de la pileta y entonces, el encargado de dar la instrucción llama al primer infante para que se coloque una chaqueta amarilla incombustible, un casco profesional de bombero y unas botas de hule.
Acto seguido lo hace tomar un pesado extintor y le señala la base del fuego.
Con algo de ayuda, el muchacho acciona la palanca e inmediatamente el extintor despide una nube de polvo blanco que acaba con las llamas.
Aún con algo de nervios, se dirige sonriente hacia donde están el resto de sus compañeros.
Julio Carrizales, alumno del segundo año en la Secundaria número 9, asegura que el curso "está chido", pero lo que más llamó su atención fueron las maniobras que los bomberos profesionales tienen que hacer con los camiones para dirigir los chorros de agua hacia donde está el fuego.
A su juicio, estos conocimientos le servirán para saber qué hacer en caso de un incendio y cómo manejar los extintores.
Gloria Fernanda, una de las doce jovencitas que participan en el curso califica como "emocionante" la reciente experiencia.
Otro estudiante de la Secundaria 9, Luis Flores dice que "lo más divertido fue apagar el fuego, pero también nos enseñaron cómo funciona un camión de bomberos".
Salvador, otro jovenzuelo con grandes "frenos" en los dientes, comentó que con este tipo de actividades se les muestra cómo actuar en casos de emergencia.
"Aprendimos a extinguir un conato de incendio, primeros auxilios, rappel y tombling, o saltos sobre colchonetas", dijo.
BRIGADAS JUVENILES

Suárez Camacho observa a la distancia, mientras explica las circunstancias en que se creó esta actividad.
De entrada, comunicó que mucho tuvo que ver la tragedia de Módulo 2000, precisamente porque fue algo que pudo evitarse.
"En este curso de formación de brigadistas juveniles -agrega-, estamos impartiendo conocimientos básicos sobre primeros auxilios, cómo prevenir incendios, cómo actuar ante un incendio y cómo manejar un extintor, que es bien importante. A veces nos hace falta tener un extintor en casa, lo compramos, pero no sabemos cómo utilizarlo. El objetivo de esto es enseñ arles a los niños cómo usarlos, cómo actuar ante una fuga de gas, por ejemplo. Ya tuvimos un accidente muy grave, a principios de abril, donde murieron cuatro integrantes de una familia. Es preocupación del Presidente Municipal incrementar la cultura de protección civil y por lo tanto, se implementó este curso".
Este sábado, las actividades iniciaron bien temprano, a las 8:00 de la mañana, y terminaron a las 13:00 horas, una de la tarde.
El curso proseguirá el sábado 5 de mayo con el mismo grupo de jóvenes.
En esa fecha, los capacitadores enseñarán a los incipientes brigadistas las técnicas de ascenso y descenso a rappel, durante las prácticas que se realizarán en la unidad deportiva.
El Director de Protección Civil y Bomberos recalca que el curso es completamente gratuito donde se pretende "que ahora ellos nos hagan el favor de ir a su casa y que actúen como líderes, que siembren esa semillita de la preocupación por la seguridad en los hogares, incrementar la cultura de la protección y disminuir los accidentes del hogar".
Parte importante de las enseñanzas consiste en hacer conciencia en los jóvenes de la importancia de contar con instituciones como los Bomberos.
En este sentido, cuando existe un incendio, es necesario que de inmediato se llamen a los cuerpos de emergencia.
Los resultados dependen de dos factores: primero, el tiempo que tarda la ciudadanía en hacer del conocimiento del suceso a la institución, y segundo, el tiempo que tardan en llegar hasta el lugar de los hechos.
MUY RECEPTIVOS

Mario Ballesteros, Jefe de Capacitación y Planes de Protección Civil asegura que los jóvenes, como los que integran este grupo, son incluso más receptivos que los adultos en el aprendizaje de este tipo de técnicas.
"Hemos tenido muy buena respuesta ya que esperábamos tener alrededor de 20 alumnos", comenta.
-"El objetivo de estos cursos es que ellos-los jóvenes-, sepan responder en casos de emergencia ya que estamos expuestos a todo tipo de riesgos en esta ciudad. Para nosotros y para ellos es muy importante porque la juventud actual es la que puede responder de una mejor manera para cualquier tipo de incidentes".
-¿Qué tan receptivos son los niños? -se le pregunta.
-"Yo creo que son muy receptivos, quizá hasta más receptivos que los adultos porque son mentes sanas, limpias, que no están viciadas de ninguna forma y eso ayuda en gran medida a absorber toda la información que se les da".
Tras la práctica de combate de incendios, los 28 jóvenes pasan al pequeño comedor del edificio de protección civil para tomar un descanso y un pequeño refrigerio que consiste en un sandwich con pan integral y jugo de naranja.
Momentos más tarde se congregan en una sala contigua donde se les proyecta un material audiovisual.
Finalmente, personal de la corporación los llevan a otra área donde proceden a explicarles algunos fundamentos de primeros auxilios, como el levantamiento de heridos, encamillado y traslado.
El próximo sábado continuarán con las actividades del curso en la Unidad Deportiva "Solidaridad".