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Tras el fracaso del programa Enciclomedia, maestros y padres de
familia vuelven la vista hacia otro esquema de educación basado en
la promoción de la convivencia y los valores morales
JESUS
RIVERA
LA PRENSA
/ Reportaje
ESTILO AMERICANO
Viernes,
11:00 Hs., Plaza Treviño Zapata. Algo inusual ocurre en
la explanada de la plaza Treviño Zapata.
Este jardín público es una de los pocos pulmones verdes
que aún quedan en la zona urbana de Reynosa, pero habitualmente, es
un sitio tranquilo.
Sólo los sábados por la tarde y los domingos reboza de personas
que viven en las colonias vecinas y van ahí a pasear con sus hijos.
Lo inusual, en este caso, es la febril actividad que se respira en estos momentos.
Cientos de pequeños de la escuela primaria Sor Juana Inés de
la Cruz y sus respectivos padres desarrollan diversas actividades, guiados
por profesores de la misma institución.
La dinámica se basa en una competencia simple de destreza corporal
o agudeza mental. Al término del ejercicio, el maestro califica y entrega
una presea dorada que los orgullosos ganadores se colocan alrededor
del cuello.
Nunca antes ocurrió algo similar en Reynosa.
Aunque en las escuelas de los Estados Unidos es común la convivencia
de padres con sus hijos, ya sea en los patios de la institución o en
un parque público, en México apenas se están descubriendo
las bondades de ese esquema educativo.
Durante los últimos dos años de Gobierno de Vicente Fox se dio
gran impulso a un programa que prometía mucho, pero que a final de
cuentas se convirtió en uno de los más sonados fracasos del
sexenio: la Enciclomedia.
Esta consistía en un equipo de cómputo, proyector, pantalla
interactiva y software sobre asignaturas propias del nivel educativo de que
se trate, en este caso, del quinto y sexto grados de prrimaria.
El objetivo del programa Enciclomedia era el de contribuir a la
mejora de la calidad de la educación que se imparte en las escuelas
públicas de educación primaria del país por medio de
la experimentación e interacción de los contenidos educativos
vinculados a los libros de texto gratuitos en edición digital, de acuerdo
con el portal de la Secretaría de Educación Pública.
Este alarde de tecnología tendría un costo muy alto, ya que
en la versión 1.2 de Enciclomedia se incluían 14 libros digitalizados
para los alumnos y 15 para los maestros.
En el 2006 se asignaron 3 millones, 754.5 mil pesos para las cuatro vertientes
del programa que eran: desarrollo de la enciclomedia, formación continua
de maestros, evaluación académica y operación de las
aulas equipadas.
En una reciente visita a Reynosa, el Secretario General de la Sección
30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Noé
Rodríguez García, hizo mención del fracaso del programa
Enciclomedia.
De acuerdo con este líder, el equipo nunca funcionó porque los
maestros no fueron capacitados y además, se les amenazó con
cobrarles la reparación si éste presentaba algún daño.
Era tanta la verguenza que les daba a los maestros porque sus alumnos estaban
más familiarizados con esa tecnología, que muchos prefirieron
ignorar el equipo y seguir dando las clases de la manera tradicional.
TRAS LOS VALORES
Y como el esquema tradicional tampoco funciona muy bien, algunas instituciones
educativas están volteando hacia el norte, hacia el vecino país
donde, desde hace muchos años, se privilegía la convivencia
con los padres y la impartición de valores éticos, como la integración
familiar.
Es por eso que en la plaza Treviño Zapata se congregaron
centenares de estudiantes y padres de familia de la escuela Sor Juana Inés
de la Cruz.
El director del plantel, Juan García Hernández, explica así
la dinámica que se llevó a cabo el viernes pasado: Esta
dinámica es salir un poquito de la institución para promover
los valores, en este caso, el fortalecimiento de la familia, y cumplir así
un programa de estudio. La idea surge al momento en que tenemos que cumplir
un programa y dentro de éste, el fortalecer los valores éticos
y morales, y además, por una convocatoria que nos manda de la Secretaría
de Educación en Tamaulipas. El DIF estatal nos propone promover y practicar
este tipo de actividades.
Anteriormente, personal de la escuela, padres y alumnos realizaron actividades
semejantes dentro del perímetro de la institución, pero nunca
fuera de éste.
En una parte de la explanada, un grupo de padres e hijos, guiados por profesores,
tratan de arrojar una pelota y hacerla pasar por una serie de puentes
de alambre colocados sobre el piso.
Unos metros más allá, una maestra da indicaciones a otros concursantes
para que tomen unos palos de escoba y trasladen sobre ellos, sin tirarla,
una pelota de fútbol.
Otra actividad en la que interactúan padres e hijos consiste en balancear
una pelota de goma que pende de unos hilos que a la vez, son atados a la cintura
de los participantes.
Quien logre que la pelota haga dos círculos perfectos, gana.
Para el profesor García Hernández, se trata de actividades
que se realizan para formar al niño. Son juegos de habilidad, de contar,
de hacer equipo, de aventar o encestar un balón en donde el niño
tiene que afinar su función motriz.
Una opinión idéntica comparten la Presidenta de la Asociación
de Padres de Familia de la escuela, Rocío Rivas de Banda y la Tesorera,
Minerva Tijerina de Santos.
Esta dinámica es con el fin de hacer que la familia esté
unida y que los niños tengan en su formación moral, cívica,
un fortalecimiento en cuanto a los valores.
Agregó que, siempre que se pueda, van a apoyar este tipo de actividades
porque les gusta el entusiasmo que ponen los maestros y los padres.
Según dijo, este tipo de eventos fortalece la unidad familiar, algo
que en Estados Unidos tiene mucho de practicarse y en Reynosa apenas se está
descubriendo.
La señora Minerva Tijerina recomienda al resto de las escuelas que
hagan convivencias de este tipo.