CRONICA DE UN
DERRUMBE ANUNCIADO
* “El agua es la sustancia más corrosiva de la naturaleza” Ing. Benito Reyes Reyes

JESUS RIVERA
LA PRENSA / REPORTE

ESCUELAS BAJO RIESGO

Fernando es un niño de nueve años. Los días de clase tiene que atravesar un espeso monte que separa su casa de la escuela primaria “Bernabé Sosa”-CT28DPR0811A, Zona Escolar No. 74, Sector 3-, localizada en el ejido “Los Longoria”, en la comunidad conocida como “Las Calabazas”, hacia el norponiente de la ciudad.
Como muchos otros de sus amiguitos, ya se acostumbró a pasar cerca del barranco de aproximadamente ocho metros de profundidad, que amenaza con deslavarse y afectar a la comunidad estudiantil. Aunque la “Bernabé Sosa” corre peligro por el avance de las grietas, la situación es más grave para el jardín de niños “Doroteo Arango”-CT28DJNo671A, Zona Escolar No. 13, Sector 6- por estar a escasos dos metros del precipicio.
En una inspección ocular de LA PRENSA, se pudo constatar que, efectivamente, la fuerza de la corriente del río Bravo ha desprendido con el paso del tiempo buena parte del talud de la barranca.
Donde había arbustos frondosos de mezquite, sólo se ven las ramas caídas y las raíces expuestas, tras las más recientes lluvias.
La tromba del 18 de septiembre originó que se abriera una grieta mucho más grande que las anteriores, afectando parte de la brecha por donde circulan vehículos y estudiantes.
La citada grieta mide unos tres mestros de ancho por cinco de profundidad y se localiza peligrosamente cerca de la valla perimetral del jardín de niños.
PIDEN AYUDA
El Director de la escuela primaria “Bernabé Sosa” es el profesor César Lizcano Martínez.
Explicó que el avance de la erosión del barranco causa temor entre la comunidad estudiantil y la de maestros.
Existen antecedentes de que en ocasiones anteriores, cuando viene una creciente grande del río, el deslave es mucho mayor, de tal forma que ha tenido que intervenir el municipio para reponer totalmente la plataforma con tierra o escombro.
“El problema ahora- dijo- es el kinder, donde sí ha estado avanzando porque ahí da el “golpe de agua”. Va carcomiendo lo que es el barranco y se está acercando más al terreno del kinder”.
En la más reciente crecida del río, hace unos dos años, la grieta se abrió hasta llegar al metro de distancia de la cerca del jardín de niños, lo que obligó a las autoridades escolares a suspender las clases durante más de una semana.
La primaria cuenta actualmente con 170 alumnos, 6 maestros, un conserje y el director. Sus aulas están construidas con concreto y está inscrita dentro del programa “Escuelas de Calidad”.
El conserje del jardín de niños “Doroteo Arango”, por su parte, dijo que la directora de ese plantel ya solicitó el apoyo a las autoridades municipales para que nuevamente se reponga la plataforma y evitar el avance de la grieta que amenaza con derrumbar el edificio.
UN PELIGRO LATENTE
Servando Trinidad Castellanos tiene más de cinco años trabajando en el jardín de niños y desde ese tiempo siempre ha conocido del problema del deslave.
Año tras año, cuando llueve torrencialmente o cuando aumenta el nivel del río, el efecto erosivo causa profundas grietas sobre la plataforma, impidiendo el paso de vehículos hacia las rancherías ubicadas más al poniente, y constituyendo un peligro para los niños que diariamente hacen un recorrido de varios kilómetros para asistir a clases.
Dijo que hasta hace poc, la grieta estaba más retirada pero por efecto de las lluvias y la misma corriente del río, ahora está cada vez meas cerca.
“Se está viniendo muy feo, ya ves que está a metro y medio de la cerca y viene más para acá. Automáticamente nos va a afectar a la escuela”, dijo.
Comentó además que la Directora del plantel, Blanca Santoyo, envió a la Dirección de Cultura y Deporte del Municipio un oficio acompañado por fotografías donde solicita el apoyo de las autoridades para evitar que la grieta siga avanzando y ponga en peligro tanto el edificio como a los estudiantes y maestros.
Por su parte, Raúl René Cienfuegos, titular de esa Dirección, comunicó que en este momentos se hace un recorrido por escuelas que fueron afectadas por las inundaciones.
Esto se hace con el fin de que el Fondo para Desastres Naturales incluya una partida económica para reparar los daños causados a los planteles educativos.
“En esas escuelas vamos a estar en forma directa para corroborar cuál es la ayuda inmediata que se puede dar y la solución que se dará a mediano o largo plazo”, apuntó.
UN PROBLEMA, DOS SOLUCIONES
Para el Ing. Benito Reyes Reyes, especialista en seguridad ambiental e industrial, no existe vuelta de oja: las escuelas tienen que ser reubicadas.
Construidas hace varias décadas con madera, ahora sus aulas son de cemento y block, pero la cercanía del río y el continuo deslave del barranco hacen temer por su integridad.
Si no se hace algo, dentro de poco tiempo habrá un derrumbe y parte de esas escuelas caerán unos ocho metros hacia la corriente del río.
Reyes Reyes dio una solución práctica: reubicar los edificios escolares.
Se le planteó la alternativa de un recubrimiento con piedra laja, como ya existe aguas arriba en otra curva que también está carcomiendo la corriente del río, a lo que contestó que se tendría que hacer un estudio del impacto del agua sobre la pared de arena y arcilla.
Sea cual sea la solución, se tiene que tomar de manera urgente.
Decenas de niños como Fernando se arriesgan todos los días, caminando por el peligroso borde del barranco y haciendo equilibrios sobre la enorme grieta que se abre a escasos dos metros de la cerca de su escuela.