TRES MEGAPROYECTO
* Olvidados por el tiempo, tres de los más grandes megaproyectos del pasado duermen el sueño de los justos, en espera de mejores tiempos

JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje

PROYECTOS EN EL OLVIDO

Tres de los proyectos más grandes que surgieron en Reynosa en la década de los ochenta quedaron en el olvido, tras el fracaso de las políticas económicas, agrícolas y de infraestructura carretera.
Nacieron por una necesidad y fueron abandonadas al cambio del sexenio por la falta de continuidad de los gobiernos federal, estatal y municipal.
Los tres comparten al menos, dos puntos en común: se localizan por la carretera a San Fernando y existen proyectos para revivirlos.

DISTRITO DE DRENAJE SAN FERNANDO

En 1980 se creó la Unidad de Drenaje 010 San Fernando mediante decreto presidencial de fecha 12 de mayo, de conformidad por lo ordenado en el artículo 76 de la Ley de Aguas Nacionales.
Esta unidad de drenaje también se conoce como Distrito de Temporal Tecnificado 010 San Fernando y tenía como propósito consolidar el norte de Tamaulipas como el granero de México, en pleno auge del programa denominado "La Revolución Verde", impulsado por Enrique Cárdenas González.
La ubicación de esta amplia superficie de 486,440 hectáreas es la siguiente: al norte con los distritos de riego del Bajo Río Bravo y Bajo Río San Juan, al sur con el río Conchos, al oriente con la Laguna Madre y al poniente con los municipios de Reynosa y Méndez, abarcando parte de los municipios de San Fernando, Reynosa, Río Bravo, Matamoros, Valle Hermoso y Méndez.
Cuenta con un total de 14,460 productores que cubren una superficie agrícola de 378,000 hectáreas y una producción promedio de granos de 800 mil hectáreas (en aquellos años).
Documentación que ahora pertenece al archivo de la Asociación "Caminos del Futuro", heredera del proyecto San Fernando, indica que esa infraestructura fue construida entre 1979 y 1990 con financiamiento del Banco Mundial y se construyeron 666 kilómetros de la red de drenaje, 785 kilómetros de la red de caminos, 2,710 piezas de estructuras y se desmontaron 68,670 hectáreas.
Cabe mencionar que en la práctica, la construcción de la red de drenaje nunca se llevó a cabo.
Las intenciones de los gobiernos estatal y federal eran las de lograr la completa tecnificación de la zona temporalera de Tamaulipas, la cual quedó empobrecida después de la intensiva explotación de los cultivos de algodón.
Tras el auge del algodón, se pensó en desmontar poco más de medio millón de hectáreas, dentro del programa "Revolución Verde".
La desforestación y el abandono del proyecto de drenaje, favoreció que décadas más tarde, la zona norte de tamaulipas esté amenazada con convertirse en una región desértica.
Aunque en los papeles existen los canales de riego que se proyectaron, la realidad es que el proyecto fue abandonado sin mayores explicaciones.
Hoy en día la producción de granos va en franca decadencia, con sequías recurrentes y programas que no acaban de consolidarse, como el de "Cambio de Uso del Suelo" que favoreció el exgobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba.
Por la carretera a San Fernando, a la altura del ejido González Villarreal, se construye un sistema de drenaje que recuerda en menor escala las intenciones del megaproyecto San Fernando.
En la prensa regional se menciona que existe la intención de construir una prensa llamada "El Salto", sobre el río Conchos, en el Municipio de San Fernando, lo cual será factor importante para el renacimiento de la proyectada unidad de riego.

EL PARQUE INDUSTRIAL PARA PYMES

A unos cuantos kilómetros de la garita aduanal de la carretera a San Fernando se ubica lo que pretendía ser un parque industrial para Pequeñas y Medianas Empresas.
Se trata de una extensión de aproximadamente cincuenta hectáreas que fueron donadas por el entonces Presidente Municipal, Ernesto Gomez Lira, cuando su primo político, Carlos Navarrete, era Presidente de CANACINTRA.
La inversión que se iba a aplicar sumaba en aquellos años alrededor de 20 millones de pesos y consistía en construir las instalaciones apropiadas para que pequeñas empresas pudieran instalarse sin mayores problemas.
No era este un parque industrial para maquila, sino para empresas emergentes, nacionales y de la región.
Fue en 1981 cuando se hizo la proyección de este megaproyecto y se empezó a construir el trazado con los cordones de banqueta, postería y hasta un gigantesco tanque elevado que ahora domina parte de la carretera.
Había dos tipos de lote: uno de 20 por 50 metros y otro de 20 por 20 metros, de acuerdo con el tamaño de la compañía que se iba a instalar.
Fue la CANACINTRA el organismo que promovió el fideicomiso para su construcción, sin embargo, en aquellos años se llevó a cabo la expropiación de grandes cantidades de tierra y finalmente el proyecto quedó en el olvido.
Ahora se pueden observar desde el asfalto de la carretera una gran cantidad de postes de luz que se levantan como fantasmas entre la maleza.
Manos desconocidas se llevaron los transformadores que se colocaron para proporcionar de energía eléctrica a las PyMES.
Se tiene conocimiento que a nivel de altos funcionarios del Gobierno del Estado se piensa en revivir este viejo proyecto que impulsaría de manera definitiva al sector micro y pequeño industrial del Municipio.

EL ANILLO PERIFERICO

Fue durante los dos últimos años de gobierno de Carlos Salinas De Gortari cuando se proyectó la construcción de un anillo periférico que uniera las carreteras a Río Bravo, a San Fernando, a Monterrey y la Ribereña.
Una vez construido el puente "Nuevo Amanecer", Reynosa-Pharr, se requería de una vialidad rápida que permitiera comunicar con las cuatro vías de acceso carretero a la ciudad de Reynosa.
La empresa constructora fue TRIBASA, de la cual se decía que el propio Salinas tenía acciones.
Al término del sexenio, quedaron truncos importantes proyectos en el país, como el citado anillo periférico.
Se pueden observar actualmente algunos de los basamentos que servirían como paso inferior de agua, en el ejido Las Anacuas, a unos metros de la empresa Zapata Internacional.
La vialidad quedó abandonada a partir del 94, pero en el proyecto se planteaba conectar el puente Reynosa-Pharr con la carretera a San Fernando, a unos doscientos metros de la colonia México, hacia el sur.
La ruta seguiría hacia el poniente, cortando en dos el rancho "Adán y Eva", propiedad de Adán Cisneros De la Rosa y conectaría con la carretera a Monterrey, cerca de la brecha "El Becerro". para terminar en la Ribereña a la altura de la curva "El Morillo".