JESUS RIVERA/Reportaje
RANCHO EL OREGANO, Municipio
de Reynosa, Tamps.- Luis Gómez, propietario del rancho Santa Clara
del Orégano respira todos los días y todas las noches el fino
polvo que levantan las pesadas ruedas de los camiones que circulan a toda
velocidad por la brecha El Becerro.
Los árboles de mezquite, los cenizos y el zacatal que hay a ambos lados
del camino están cubiertos por la tierra pulverizada, como prueba del
intenso tráfico.
Son vehículos que cargan equipo de perforación, lodo, herramienta,
personal y bastimentos. Por esa brecha también circulan modernas camionetas
tipo van, con aire acondicionado e interiores a todo lujo que alquilan las
empresas extranjeras que tienen contratos de servicios múltiples con
PEMEX.
Aquí, en el corazón mismo de la Cuenca de Burgos operan compañías
de origen norteamericano, francés, ruso y hasta chino.
Hacia el oriente, por el área de Congregación Garza y en otro
bloque concesionado para la extracción de gas natural operan
los españoles y los canadienses.
A pesar de los problemas que causan las empresas y sus vehículos, es
indudable que los lugareños han podido aprovechar el lado bueno de
la situación mediante la habilitación de improvisadas mesas
para ofrecer a los operadores de los pozos sencillas viandas que van desde
pollo asado hasta frijoles en bola, refritos, huevos estrellados, café
y refrescos.
Luis Gómez no se ha quedado fuera del negocio y tiene a un lado de
su casa una pequeña tienda que cuenta como principales clientes a trabajadores
de Halliburton.
El ranchero da su testimonio de cómo la explotación del gas
natural ha cambiado de unos años a la fecha la vida de las antes tranquilas
comunidades rurales del sur del Municipio.
Lo que nos afecta es el polvo que levantan los trailers, las camionetas
y todas las compañías que andan por aquí, incluyendo
a PEMEX.
Se le preguntó sobre los problemas de contaminación pero dijo
que son muy pocos.
Algo esquivo, declinó hablar del asunto por temor a represalias,
según nos confió un rato después el Presidente de la
Asociación Caminos del Futuro, Enrique Garza Flores.
Esta organización de productores denunció en días pasados
el elevado índice de contaminación en las brechas causada por
el derrame intencional de las pipas y camiones de volteo.
Esos vehículos transportan agua contaminada con hidrocarburos o lodo
residual que debía llevarse a los cementerios tóxicos.
Sin embargo, por comodidad o para evitarse la molestia, muchos operarios abren
mañosamente las válvulas de las pipas o la compuerta de los
camiones de volteo para que su contenido se derrame poco a poco a lo largo
de los caminos rurales.
EJIDO ROJO GOMEZ, Municipio de Reynosa, Tamps.- Ubicado sobre la brecha El
Becerro, el Ejido Javier Rojo Gómez es testigo del intenso trajinar
de las compañías transnacionales que extraen el gas de debajo
de sus pies.
Ahí se ubica la Estación de Recolección de Gas Cuitláhuac
número 4, una de tantas baterías que reciben el hidrocarburo
que se extrae de los pozos productores.
Ignacio Tapia Martínez, habitante de este lugar, reporta que diariamente
-en temporada pico-, circulan por la brecha alrededor de 2 mil vehículos.
Este camino rural conecta con el municipio de China, Nuevo León y es
utilizado por empresas medianas y pequeñas que tienen subcontratos
con las transnacionales Repsol, Schulemberger y Halliburton, entre otras.
Tapia confirmó que desde que empezaron a llegar las compañías
existe contaminación.
Inclusive en los pozos de quema se rompen líneas y a veces nada
más rellenan ahí, pero no sanean. No cambian la tierra. Las
pipas constantemente viven tirando desechos tóxicos en las brechas.
Es intencional, según para no llevarlo al panteón (cementerio
de desechos tóxicos) que está ubicado en Nuevo Laredo. Ellos
lo tiran, no lo llevan. O sea, hay pipas que no van llenas y lo van tirando.
Llegan a Reynosa y ya no traen nada. También sacan un lodo en donde
perforan. Este lodo los transportan en camiones de volteo a los que les abren
las tapas. Ahí es donde pasa esto que las borregas y las vacas -como
es salado- se lo tragan. Se va secando el animal, se va secando. Viene el
veterinarrio de PEMEX y no les halla nada porque ya les hizo el mugrero. Pero
se va secando el animal. Se muere. A mí el año pasado se me
murieron 35 borregas (porque) la presa de los pozos se quema, la cercan con
madera que no dura ni siquiera un año. Entonces las borregas pasan
y toman el agua porque traen sed y se mueren. Entonces, viene el veterinario
y lo primero que dice es que no hay contaminación. Pero si nos vamos
al pozo es donde está la contaminación. Es decir, PEMEX sí
llega a pagar, pero es muy tardado, dijo en su declaración.
EJIDO NUEVO TLAXCALA, Municipio de Reynosa, Tamps.- A los residentes de éste
centro de población ejidal ya no les extraña ver las estilizadas
torres de metal que se levantan a casi cuarenta metros sobre sus parcelas.
También se han acostumbrado a las complejas instalaciones de Petróleos
Mexicanos donde se ubica la Central de Bomberos Cuitláhuac.
Lo que no soportan es el fuerte olor a hidrocarburos y los frecuentes derrames
de líquidos que invaden los campos de cultivo.
Ramiro Baltazar Rocha, ejidatario, atiende junto con su familia un rústico
mesón a donde llegan con frecuencia los operadores de vehículos
y técnicos de los vecinos pozos productores de gas.
Dicen que es para el progreso de la nación, asegura, y
suelta una estruendosa carcajada.
Sin embargo, dice que a ellos los afecta en diferentes formas, especialmente
cuando es época de cultivos.
-¿No tiene temor de que ocurra un accidente en la planta que tiene
aquí enfrente? -se le preguntó.
-Pues de algo tenemos que morir. Nueva carcajada.
Han pasado varios accidentes, se han quemado gentes y cosas por el estilo.
Ultimamente no ha habido derrames hacia las parcelas, pero sí ha habido,
agregó.
La brecha El Becerro es una vía de terracería de 52 kilómetros
de largo, desde su entronque con la carretera a Monterrey, hasta la estación
de Compresión Cuitláhuac 1.
A pocos kilómetros de ahí, cerca del rancho El Tule, ocurrió
hace poco tiempo un derrame de lodo tóxico y se tienen reportes de
otros accidentes similares.
Algunos ejidatarios afirman que por el rumbo del rancho El Lobo,
cercano a los límites con Nuevo León, hay un cementerio de lodo
residual de los pozos, pero no pudimos detectarlo.
Lo que sí vimos sobre el camino fue una mancha amarilla compuesta por
gránulos de una sustancia no identificada, con características
propias de los compuestos sulfurosos.
Enrique Garza Flores toma una botella de plástico y procede a levantar
una muestra para llevarla posteriormente a un laboratorio de Río Bravo.
Los resultados de ese análisis los dará a conocer a la prensa
en los próximos días.
Por lo pronto, reiteró su intención de hacer un estudio a fondo
de la composición del suelo de esa y otras brechas por donde circulan
los vehículos de las compañías transnacionales y de PEMEX
para determinar el grado de contaminación por hidrocarburos.
EJIDO FRANCISCO ZARCO, Municipio de Reynosa, Tamps.- A la altura del kilómetro
90 de la carretera Reynosa a San Fernando fue colocado un letrero que dice:
Servicios Petroleros Especializados Lobo, S.A. de C.V. y más
abajo: Area de Remediación y Sanamiento.
Se trata de un terreno de varias hectáreas ubicado a unos quinientos
metros de la carretera, por una brecha rehabilitada con recubrimiento de caliche.
En ese lugar se pueden observar algunos trabajos de raspado del suelo como
si pretendieran enterrar algún tipo de desecho y cubrirlo nuevamente
con la tierra.
Más allá hay una trituradora con banda transportadora y un camión
de la empresa SPELSA cuyo domicilio se ubica en la calle Leona Vicario número
2310-A, de la colonia Prolongación Longoria en esta ciudad, conectado
con una manguera de plástico a la unidad de procesamiento.
Vecinos del ejido aseguran que el propietario de esos terrenos es el ex líder
del Comité Campesino, Leonel Falcón Garza, quien también
ha fraccionado y vendido lotes rústicos a un lado de la citada brecha.
En el mes de diciembre altos funcionarios del Gobierno Federal encabezados
por el Secretario de Energía, Fernando Canales Clariond, el Director
de PEMEX y el Gobernador del Estado, fueron testigos del saneamiento de un
confinamiento ilegal de lodos residuales y aceite, a un lado del rancho que
también se llama El Lobo, ubicado atrás del Parque Industrial
Reynosa, a unos tres kilómetros de la colonia Vamos Tamaulipas.
Garza Flores, Presidente de la Asociación Caminos del Futuro, dijo
que buscará que autoridades del ramo, posiblemente la PROFEPA o la
SEMARNAT inicien una investigación para determinar si el nuevo centro
de remediación y sanamiento El Lobo corresponde a la misma
empresa que operaba el cementerio de desechos tóxicos que fue clausurado
y si ésta se ajusta a la normatividad oficial.