LA
MUERTE NEGRA
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Deshacerse de las llantas usadas es un asunto difícil
JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje
Hasta ahora, los ciudadanos
se deshacen de sus neumáticos inservibles pagando un dinero extra a los
carretoneros o arrojándolas en las brechas.
Los caminos vecinales están repletas de ellas, tanto que en diciembre
del año pasado habitantes del ejido Las Anacuas exigieron al Departamento
de Ecología del Municipio que realizaran trabajos de recolección
y confinamiento.
En esa ocasión se levantaron casi tres toneladas.
A pesar de que en casi todos los rincones de la ciudad pueden verse llantas
abandonadas, es en un predio del ejido Corrales donde estaba el mayor acopio
de ellas.
Por tradición, cada fin de año alguien prendía
fuego al montón de llantas viejas con la liberación de un humo
negro y espeso que se esparcía por la atmósfera y causaba serios
transtornos de salud para los habitantes de la ciudad.
La gota que derramó el vaso fue el incendio que ocurrió casi simultáneamente
en una humilde vivienda del mismo ejido, distante apenas un centenar de metros,
donde falleció un menor de edad incinerado y otro resultó con
graves quemaduras.
Aunque se descartó que la quema de llantas fue la causa del accidente,
los efectos de esta práctica son desconocidos a nivel local.
Pero a nivel nacional, grupos ambientalistas y de derechos humanos, entre ellos
Greenpeace, están levantando la voz para alertar sobre el peligro que
representa la existencia de por lo menos diez millones de neumáticos
viejos a lo largo de la frontera con Estados Unidos.
Estas acciones forman parte de un plan concebido desde la Secretaría
del Medio Ambiente para eliminar los neumáticos desechados mediante su
quema en las cementeras, pero hay quienes advierten de las emisiones cancerígenas,
mutágenas y tóxicas que se liberarán a la atmósfera
y afectarán principalmente a la población que vive en las cercanías
de las compañías.
Estos grupos ambientales consideran que es mejor opción convertir el
material de las ruedas en revestimientos para calles o utilizarlas para construir
vallas en las escuelas y campos deportivos.
VENENO EN EL AIRE
El humo negro y espeso que sale de una llanta quemada está compuesto
principalmente por partículas de carbón y sustancias como el benceno,
las dioxinas y los furanos, éstos últimos altamente tóxicos,
según el Convenio de Estocolmo.
También se emiten a la atmósfera metales pesados, tales como el
mercurio, el níquel, el zinc y el vanadio, los cuales son utilizados
para la elaboración del material de que se componen las llantas.
La inhalación de ese humo propicia malformaciones congénitas,
cáncer, diabetes, daños al sistema hormonal, inmunológico
y respiratorio y otros desórdenes en la salud, indica un estudio de Greenpeace
México.
Por ese motivo las instituciones de salud reportan un incremento en la incidencia
de enfermedades respiratorias, cutáneas y digestivas.
En otros casos se sabe de personas que presentan retrasos mentales de leves
a moderados, que les impiden tener un desempeño escolar aceptable.
En Reynosa, se hizo costumbre que cada fin de año se incineren los basureros
clandestinos, incluyendo el cementerio de llantas propiedad de Mauro Requena
Tijerina.
Otras organizaciones, como Natura 2000 revelan que la presencia de ese tipo
de gases en la atmósfera incrementan el llamado Efecto de Invernadero,
lo que a su vez propicia el calentamiento global y el cambio climático.
Como resultado, ahora los huracanes son más destructivos, las sequías
más prolongadas y el clima más extremoso.
José Refugio Ortega, Director de Ecología del Municipio dice que
ya no habrá más quema de llantas y de basura.
En esta misma semana saldrá a concurso la licitación pública
para que empresas privadas recolecten las llantas viejas y las lleven a los
dos centros de acopio que estarán en la colonia Las Granjas y en la Nuevo
Amanecer, a un lado del libramiento Colosio.
Establecimos un convenio con CEMEX y ellos se van a encargar de quemarlas.
Ya firmamos un convenio con ellos y se llevarán a Monterrey en ferrocarril,
aseguró.
Según el funcionario, en el Municipio de Reynosa hay entre un millón
y un millón y medio de llantas tiradas, no sólo en basureros sino
en brechas y calles.
Con este programa se pretende recuperar un promedio de 4 mil cada semana.
Ortega dijo que en este momento el cementerio de llantas de Mauro Requena está
clausurado, pero este sábado logramos tomar una fotografía donde
se aprecia un montón de llantas viejas recién traídas (se
anexa fotografía).
El Municipio integró ya la querella contra el propietario del lote o
quien se ostenta como propietario por incinerar las llantas y provocar niveles
elevados de contaminación.
La sanción administrativa ya se calculó: son como 20 mil días
de salario mínimo, calculados en base a 48.70 pesos, lo que da una multa
de casi un millón de pesos.
Aunque aún resta que el Departamento Jurídico dictamine, Ortega
dijo que a su juicio, ésta será la pena que se aplicará.
Igualmente, a mediados de la semana pasada alguien incineró
el basurero de Las Calabazas. El funcionario agregó que también
se aplicará una fuerte sanción al propietario del predio donde
se ubica el vertedero clandestino.
LA MUERTE NEGRA
Para el Regidor Regino Bermúdez, Director de la Clínica Santa
Ana, la quema de llantas es un problema grave que se analizó en una de
las últimas reuniones de Cabildo.
Como integrante de la Comisión de Salud Pública, desde hace meses
recomendó a las autoridades municipales un plan para acabar con el problema
de acopio de llantas usadas.
Según dijo, la existencia de neumáticos viejos causa un mal aspecto
además de ser un reservorio de mosquitos y roedores.
Toda esta problemática nos orilló a hacer la propuesta de
crear centros de acopio; hasta ahora no se han habilitado, sin embargo, en la
última sesión de Cabildo se notificó que se tomarean acciones,
como el acopio y traslado mediante el ferrocarril hasta la cementera CEMEX,
en Monterrey, afirmó.
Lo más importante -reiteró- es que se resuelva el problema y en
segundo término, buscar que el costo sea el menor posible.
Sostuvo que en la clínica que dirige y en el resto de las instituciones
médicas, el número de personas con enfermedades respiratorias
agudas y cutáneas es elevado.
Son efectos a largo plazo que pueden desembocar en la muerte, puntualizó.
Mientras tanto, crece a nivel nacional la polémica sobre si se deben
cremar las llantas en los hornos de las cementeras en la frontera norte del
país.
No sólo existe el proyecto del Municipio de Reynosa, quien firmó
un convenio con CEMEX para trasladar las llantas viejas hasta los hornos de
esa empresa en la capital de Nuevo León, sino que la misma medida se
está tomando en el resto de las entidades fronterizas, como Baja California
Norte, Chihuahua, Sonora y coahuila.
Organismos no gubernamentales de derechos humanos y ecologistas enviaron al
Presidente de la República, Vicente Fox, una carta firmada por 40 ONGs,
donde advierten del peligro potencial y los efectos nocivos sobre los habitantes.
Quienes viven cerca de un horno cementero padecen dolores de cabeza, alteraciones
nerviosas y trastornos inmunológicos, por efecto de los compuestos que
se desprenden por la quema de las llantas viejas.
ANEXO: PESCA MORTAL
No sólo los neumáticos que se tiran en los basureros causan problemas
graves a la salud.
La presencia misma de grandes depósitos de aguas negras en las calicheras
de la colonia Pedro J. Méndez son un recordatorio de que el renglón
del cuidado al medio ambiente es letra muerta.
Durante un recorrido por una de tantas calicheras, se pudo apreciar
que varios niños y un hombre estaban pescando enmedio del agua maloliente.
Jesús, el adulto, tiró el anzuelo con un pedazo de
tortilla esperando pescar una mojarra tilapia de buen tamaño.
Por desgracia, en ese lugar los peces sólo crecen unos cuantos centímetros
y están muy flacos.
Pepe, uno de los chiquillos, tenía ya en una cubeta una tilapia
cuyo aspecto negruzco causaba repulsión.
Según Jesús, acuden a esa calichera a pescar sólo
por diversión, ya que los peces que logran sacar son devueltos al agua.
Sin embargo, confesó algo: hay individuos que se dedican a la pesca en
esa y otras calicheras y venden la tilapia a las pescaderías.
No se sabe si esos negocios preguntan de dónde extraen la mercancía,
pero es fácil suponer que no van a decir la verdad.