SIDA: EL CUARTO JINETE
* Guerra, Hambre, Muerte y Peste. Los cuatro jinetes del Apocalipsis están entre nosotros, de acuerdo con algunas religiones protestantes

JESUS RIVERA
LA PRENSA / Reportaje

LOS NUMEROS DE LA PESTE

Aunque nada tiene que ver en realidad la alegoría del Apocalipsis con la pandemia de VIH/SIDA, la expansión de la enfermedad hace pensar a los grupos fundamentalistas que nos estamos acercando al final de los tiempos.
La guerra contra el terrorismo, la hambruna que azota amplias regiones de Africa y Asia, la muerte de miles de personas por los tsunamis y superhuracanes y epidemias globales como la del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, alimentan la fértil imaginación de muchos.
Se trata de un fenómeno que sucedió muchas veces antes, cuando ocurrieron otras plagas como la peste bubónica, la viruela y el cólera.
El desarrollo de los antibióticos permitió erradicar algunas de las enfermedades bacterianas, pero nada se puede hacer con padecimientos de otro tipo, como el cáncer, el Virus del Papiloma Humano, el herpes o el SIDA.
El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) causante del SIDA es un retrovirus que tiene la particularidad de mutar constantemente, por ese motivo no puede ser desactivado por vacunas convencionales o tratado mediante fármacos comunes.
Una verdad evidente es que en el mundo, nadie ha muerto a causa del Síndrome, sino por complicaciones derivadas de otro tipo de infecciones.
Así, de acuerdo con la Wikipedia, “una persona padece SIDA cuando su organismo, debido a inmunodepresión por VIH no es capaz de ofrecer una respuesta inmune adecuada contra las infecciones. Una persona infectada con VIH es seropositiva y desarrolla el cuadro de SIDA cuando su nivel de linfocitos T desciende por debajo de las 200 células por mililitro de sangre”.
De acuerdo con los número más actualizados de la UNAIDS (Organización de las Naciones Unidas para la Prevención y Control de la enfermedad), al mes de noviembre del 2005 la cantidad de enfermos de VIH asciende a 40.3 millones de personas en el mundo.
De estos, 38 son adultos -17.5 millones, mujeres-, y 2.3 millones son menores de 15 años.
En lo que va del año han muerto en el mundo 3.1 millones de pacientes y se han reportado 4.9 millones de casos más.
El mismo organismo indica que en el 2004 había 39.4 millones de personas infectadas, fallecieron 3.1 millones y se registraron 4.9 millones de casos nuevos.
Las cifras del 2003 indican que había 40 millones de enfermos en el mundo, se reportaron 5 millones de nuevos casos y murieron 3 millones.
En el 2002, la UNAIDS indica que había 42 millones con SIDA, se registraron 5 millones de casos nuevos y murieron 3.1 millones de personas.
En Reynosa, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud, hay alrededor de 87 personas con VIH, de las cuales sólo 35 tienen acceso a tratamiento médico.
En Tamaulipas hay más de 800 infectados y sólo 247 reciben atención médica profesional.
Un reporte de la Jurisdicción Sanitaria indica que en el 2005 la cantidad de personas fallecidas es de 15.
Una versión que no se ha podido confirmar es que en recha reciente se detectó el virus en tres estudiantes de secundaria que se contagiaron al acudir a la Zona de Tolerancia donde tuvieron intercurso sexual con sexoservidoras.
REPORTAN CERO CASOS

En la Zona Roja, sin embargo, no hay casos de SIDA entre las prostitutas que están bajo control médico.
Al menos es lo que asegura el Jefe de Sanidad y Alcoholes del Municipio, Sergio Morales Mercado.
En entrevista con LA PRENSA, estableció que cada semana se practican exámenes a las sexoservidoras, tanto en la Zona de Tolerancia como en otros establecimientos ubicados fuera de ese perímetro.
“No hemos detectado nosotros, no tenemos casos en lo que va de este año. No sabemos si en años anteriores porque no tenemos registros de nada. Los registros apenas los estamos haciendo. Estamos haciendo expedientes. Se han registrado otros tipos de enfermedades y se están retirando a las mujeres hasta que no sean certificadas”.
Afirmó que se aplican regularmente los exámenes del SIDA, de la sífilis y del Virus del papiloma humano, los cuales se exigen a las sexoservidoras cada seis meses y tienen que practicárselos en laboratorios certificados o en el Centro de Salud.
Dijo que hay un padrón de 140 mujeres controladas, dentro de la Zona Roja.
“Por fuera es muy variable. Entendamos que la prostitución no está permitida, pero no podemos cerrar los ojos a donde pueda brotar alguna enfermedad, para eso estamos, para evitar que proliferen las enfermedades de transmisión sexual”, destacó.
El funcionario comentó que la aparición de nuevos casos de SIDA se debe principalmente a la falta de conciencia de las personas, tanto la que ofrece los servicios sexuales como quien los requiere.
“Deben usar la protección necesaria para evitar este tipo de enfermedades”, concluyó.
RIESGO EN LAS CALLES

El “cinturón de la prostitución” en Reynosa empieza en la Zona de Tolerancia, donde se concentra la mayor cantidad de sexoservidoras.
Al menos otra media docena ofrecen sus servicios a lo largo del libramiento María J. González y entre cuatro y cinco están de planta en cada uno de los hoteles del sector, como el Juanito, La Villita y el Cancún.
Cuadras más adelante se llega al barrio El Central, donde a lo largo de la calle Quintana Roo existen centros nocturnos y otras negociaciones con mujeres “de la viga galante”.
La calle Colón también cuenta con establecimientos de giro mixto-como se les llama comúnmente-.
El recorrido continúa por la calle Ocampo hasta llegar a la Virreyes, uno de los puntos de prostitución masculina.
El otro es la calle Aldama, la cual, duante las noches se convierte en una pasarela de glamour, donde los homosexuales se dan cita para prestar sus servicios a los “pochos” que los llegan a confundir con espigadas mujeres.
La existencia de prostitución en las calles sin control sanitario alguno es un riesgo latente para los jóvenes que carecen de suficiente información sexual.
Es frecuente que entre los grupos de adolescentes, la ceremonia de iniciación por excelencia sea la de tener relaciones con una prostituta.
De acuerdo con especialistas, es esa una de las formas más frecuentes de contagio del VIH/SIDA entre la población varonil heterosexual.
La otra forma de contagio es entre personas del mismo sexo.
La población gay es una de las de mayor riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirido.

EL SIDA EN LA FRONTERA

El SIDA preocupa menos a las autoridades binacionales de salud que la Fiebre del Nilo, en esta región de la frontera entre México y Estados Unidos.
Héctor Javier Martínez, Secretario Ejecutivo de la Sección Mexicana de la Comisión de Salud Fronteriza México-Estados Unidos dijo que dentro del Programa “Frontera Saludable 2010”, la función de esa comisión es apoyar a las secretarías de salud de la frontera en temas como el VIH-SIDA, la Tuberculosis, las adicciones, el cáncer cérvico uterino, las enfermedades crónico-degenerativas y la hipertensión arterial, entre otros padecimientos.
En el combate al Síndrome de Inmunodeficiencia, aseguró que se lleva a cabo una estrategia a nivel binacional donde se coordinan acciones entre las diferentes instituciones de ambos lados de la frontera.
“Esto se da en las ciudades hermanas, como Matamoros-Brownsville, Reynosa-McAllen, Laredo-Nuevo Laredo, con lo cual, mediante las COBINAS (Comisiones Binacionales de Salud) podemos desarrollar este tipo de trabajo” -añadió.
El representante dijo que en la frontera existe una complicación que permite que el número de casos vaya en aumento.
Es decir, más de 400 millones de personas cruzan la frontera cada año, poco más de un millón diario.
“Nosotros hemos entendido que las enfermedades no necesitan pasaporte, entonces, qué difícil es dar seguimiento a las distintas enfermedades”.
La Comisión binacional otorga anualmente a Tamaulipas un apoyo de 300 mil dólares para llevar a cabo actividades de prevención y combate a esas enfermedades.
En el caso concreto del SIDA en la frontera, la situación más dramática está en el lado oeste, en la zona de Tijuana.
“Aquí, en esta parte, es un poquito más elevado que la media nacional. No es una cosa fuera de lo común, pero el problema más delicado que tenemos acá es el dengue y el virus del nilo”,-reveló Martínez.
En el 2005 se detectaron en México 1,500 nuevos casos de VIH/SIDA, aproximadamente,-según información de la citada Comisión.