Una
amenaza llamada Emily
*
La trayectoria potencial del huracán Emily cambió
en el transcurso de las primeras horas del sábado
JESUS RIVERA
LA PRENSA /Reportaje
Mientras que el viernes
apuntaba directamente a las poblaciones de Matamoros y Brownsville, horas después
se finó el posible nuevo punto de entrada al norte de San Fernando.
EL CONO DE INCERTIDUMBRE
Así se conoce entre los especialistas en meteorología al rango
de longitudes y latitudes hacia donde es posible que se desplace el ojo
del ciclón.
En el caso concreto de Emily, desde el miércoles de la semana
pasada se fijó la probable trayectoria hacia el noroeste con impacto
en la península de Yucatán y grandes posibilidades de que alcance
la costa tamaulipeca.
Todavía anteayer el Servicio Meteorológico Nacional calculaba
que la trayectoria no variaría sustancialmente.
Fuera de Behula y Gilberto, la costa del Estado de Tamaulipas no
ha sido afectada severamente en los últimos diez años.
El jefe de Protección Civil y Bomberos, Alberto Hernández Gallardo,
reveló el sábado por la tarde que en base a la información
proporcionada por el Centro de Huracanes hemos visto que la trayectoria ha descendido
con dirección hacia el sur, entre 100 y 120 kilómetros.
Dijo que todavía el viernes por la noche el huracán apuntaba directamente
hacia la línea divisoria de Estados Unidos y México.
La preocupación era mucha porque estábamos directamente
en la trayectoria del ojo del meteoro. Pero ahora vemos que estaría pegando
a la altura de San Fernando si esto se llega a dar, aseveró.
No obstante, dijo que de conformidad con la experiencia acumulada por años
por parte de expertos del SMN, los cursos que toman los ciclones son impredecibles.
El Huracán Gilberto, por ejemplo, giró bruscamente hacia el sur,
estando a unas cuantas decenas de kilómetros de Matamoros.
Posteriormente, entró a tierra en los campos pesqueros de La Carbonera
y Carbajal, en San Fernando, siguió con su trayectoria rumbo al noroeste
e impacto en la cordillera de la Sierra Madre Oriental, causando grandes estragos
en el área urbana de Monterrey.
Uno de los pescadores damnificados por ese ciclón todavía canta
las siguientes coplas: Cuando el chubasco llegó/ mi casita estaba
buena,/ toda me la agujeró,/ ahora vivo en casa ajena./ Gilberto me la
dejó/ buena pa colar arena.
HABILITAN ALBERGUES
Conforme el centro de Emily avance hacia el Golfo de México,
la luz naranja cambiará a luz roja, dijo Hernández Gallardo.
La tarde de este domingo o el lunes será crucial para las comunidades
costeras tamaulipecas, desde Matamoros hasta Tampico.
Si el huracán sigue variando su curso, el mayor impacto ocurrirá
en Tampico, inclusive.
No obstante, las medidas de emergencia se mantendrán, aún cuando
no nos afecte directamente debido al sistema de tormentas que viene asociado
con el meteoro.
Estamos en temporada de huracanes y es impredecible la trayectoria de
este o cualquier otro huracán que surja. Actualmente estamos en alerta
temprana y estamos todavía en el color azul, no nos indican que pasemos
al verde, al amarillo o al naranja. Estamos todavía tranquilos, pero
posiblemente para el domingo tendremos una respuesta, algo más seguro,
cuando Emily atraviese la Península de Yucatán y entre al Golfo
de México. Entonces, ya podremos decir si se requiere de activar los
albergues, decretar la alerta rojo y evacuar a la población de alto riesgo,
destacó.
El sistema de alerta temprana de huracanes permite seguir casi al instante la
trayectoria de un huracán.
De esta manera, si las variables climáticas se mantiene, los primeros
efectos del ciclón se dejarán sentir en algún punto de
la costa de Tamaulipas o del sur de Texas a las ocho de la mañana del
martes 19 de julio.
Veinticuatro horas después, el meteoro alcanzará las poblaciones
tierra adentro, a la altura de Reynosa, debilitándose conforme se adentre
en tierra y golpée las montañas de la Sierra Madre Oriental.
TEMOR EN COLONIAS BAJAS
Alberto Hernández Gallardo anunció que se habilitarán 23
albergues en cuanto se decrete la alerta roja, es decir, cuando sea inminente
que Emily golpée esta parte de Tamaulipas.
Los refugios temporales pueden cobijar a 7,500 damnificados y se ubican principalmente
en escuelas e iglesias.
En la lista de albergues están: el CBTIS 7, la Escuela Artículo
123 Melchor Ocampo, Iglesia Internacional Nueva Esperanza, Iglesia
Bautista La Trinidad, escuela Praxedis Guerrero, UAT, Casino Perforadores,
CETIS 71, Preparatoria José de Escandón, Instituto
Colón, primaria Ramón López Velarde, primaria
Miguel Hidalgo, Templo Buen Pastor, primaria Francisco
I. Madero, Universidad Tamaulipeca, Universidad Miguel Alemán,
Universidad Interamericana del Norte, Instituto Internacional de Estudios Superiores,
colegio Ignacio Zaragoza, preparatoria Héctor Luis
Espinoza Mercado, Auditorio Municipal, Casino Del Maestro,
gimnasio de la UAT.
La mayoría cuentan con agua, luz y servicios sanitarios.
La pregunta es -dijo el jefe de Protección Civil-. ¿Está
la gente que vive en zonas de alto riesgo dispuesta a salirse de sus viviendas?
Hernández Gallardo sugirió a los vecinos de esas colonias que
estén al tanto de las noticias y que cuando escuchen la voz de alerta,
salgan de sus domicilios hacia los albergues.
A varios días de que Emily pueda afectar las costas de Tamaulipas,
en algunos lugares se toman providencias para tratar de minimizar los daños
que traen consigo los fuertes vientos y las inundaciones.
En la colonia Ampliación Arcoiris, en la calle Lila, un camión
de Petróleos Mexicanos descargó decenas de bloques de cemento
en las orillas de una calichera.
Con esto se pretende evitar que la fuerza de la corriente arrastre la tierra
de las calles y queden incomunicadas las humildes viviendas que viven en la
parte más baja.
A unos cuantos metros de ahí, familias se dedicaban a levantar el nivel
de sus viviendas, ubicadas a unos pocos metros de las malolientes aguas de la
calichera.
La señora Alicia Moreno, residente del mismo sector afirmó que
centenares de personas están en riesgo de perder sus pertenecias, si
el huracán nos pega.
Hay nerviosismo porque si con una lluvia leve nos inundamos, con un huracán
el nivel del agua subirá hasta arriba. Nos vamos a ahogar.
Andrés García Almanza agregó que durante la temporada de
lluvia se ha hecho costumbre que los habitantes de las partes bajas se salgan
de sus viviendas, las cuales se inundan completamente. Muchos dejan sus
cosas para buscar refugio en lugares más altos, con familiares o en un
albergue, donde le den a uno la oportunidad de estar, sostuvo.
Doña Margarita Tovar de la Rosa, habitante de la calle Nueve de la colonia
Independencia, con ocho de familia, vive también al borde de una calichera.
Recién adquirió un poco de escombro para colocarlo en la parte
trasera de su terreno y evitar -en lo posible- que el nivel del agua suba demasiado.
Allá -atrás- tengo un pozo muy hondo y pienso que el agua
va a subir para acá y va a arrasar todo.
Aunque no fue propiamente un huracán lo que afectó el año
pasado, las lluvias torrenciales provocaron que la calichera rebasara los bordes.
Toda el agua de las colonias la estaban echando aquó, por eso subió
hasta acá. Imagínese, si dejo el pozo allí, me voy a ir
con toda la casa a la calichera, dijo en tono desesperado.
Este lunes definirá Protección Civil si decreta la alerta roja
para la región norte de Tamaulipas.
Eso depende -dijo Alberto Hernández Gallardo, de la trayectoria
que tome, una vez en el Golfo de México.