Villa de Nuevo Progreso…

¿Paraiso medicinal?
* Miles de ciudadanos norteamericanos cruzan diariamente nuestra frontera para visitar las farmacias mexicanas, consultorios médicos y dentistas para abastecerse de medicamentos que son comprados sin recetas médicas y mucho más baratos que en el vecino país…
* Lo primero que se ve cuando cruzan el puente es un consultorio dental.
* Diariamente se pueden ver a ciudadanos norteamericanos comprando medicamentos en farmacias mexicanas pese a las recomendaciones de las autoridades de sanidad en Estados Unidos de no comprarlas en nuestro país.
* Por este puente pasan diariamente miles de turistas para comprar medicamentos, visitar al dentista o realizar un chequeo médico.


HECTOR MARTINEZ

LA PRENSA / ESPECIAL

L
as autoridades de sanidad del estado de Texas están recomendando a sus ciudadanos abstenerse de comprar medicamentos en nuestro país, según argumentan porque son de baja calidad, obsoletos o porque después de varios estudios realizados, han descubierto que causan efectos secundarios en los pacientes que los consumen en periodos prolongados.
Sin embargo, pese a estos reclamos, existe una pequeña comunidad dentro de municipio de Río Bravo que subsiste económicamente gracias a que es visitada diariamente por miles de norteamericanos que hacen caso omiso de esas recomendaciones y gastan sus dólares en mas de 400 negocios dedicados a la salud como farmacias, consultorios médicos y dentistas que están establecidos en solo cuatro cuadras de lo que es su área comercial.
Este lugar es conocido como la Villa de Nuevo Progreso, que se localiza a 15 minutos hacia el norte de la ciudad de Río Bravo y que hace frontera con Progreso, Texas, con la que se comunica a través de su propio cruce del mismo nombre.
Actualmente esta comunidad cuenta con una población aproximada de 15 mil habitantes y la mayoría de quienes que residen ahí, se han dedicado desde hace más de 40 años al comercio y turismo internacional.
Pero mas que al turismo, quienes visitan a este lugar pueden darse cuenta que la gran cantidad de norteamericanos que acuden diariamente a pie o en auto solo la visitan para acudir a las farmacias y surtirse de medicamentos o para consultar a los médicos y dentistas establecidos, más que a los mismos restaurantes o tiendas de artesanías que en la mayor parte del tiempo lucen vacías.
Nuevo Progreso; ¿Una extensión de EU?
Eran aproximadamente las diez y media de la mañana cuando llegamos por carretera provenientes de Río Bravo y lo primero que nos llamó la atención al entrar a esta comunidad fue que la mayor parte de los negocios establecidos en la calle Juárez, (vía principal donde se localizan las cuatro cuadras más importantes que conforman el área comercial), hasta el en el idioma inglés.
Después de caminar a lo largo de la calle Juárez, pudimos ver que, a diferencia de un “García´s”, un café “París” y una que otra tienda de artesanías, lo que más destacaba de esos negocios era las farmacias y los consultorios dentales y médicos que ofertaban, por supuesto, sus servicios completamente en inglés, haciéndonos sentir como si hubiéramos cruzado la frontera y estuviéramos visitando una típica ciudad norteamericana.
Son tantos los negocios dedicados a la salud en esta comunidad que incluso lo primero con lo que se topa uno cuando cruza a pie el puente internacional es un consultorio dental.
A unos cuantos metros del puente vemos también a una persona que se hace llamar “volantero”, que no es otra cosa más que un traductor que se dedica a invitar a los turistas para que pasen a un consultorio dental y a los que no les deja de mostrar su cara feliz para ver si los “engancha”, los convence y se lleva su comisión.
Pero como el mismo explica en esta época del año la invitación es en especial para a los llamados winters- texas, (adultos mayores que vienen huyendo del frio invernal del medio Valle de Texas o de los estados de Oklahoma y Nueva Jersey), y que llegan a diario por montones a visitar la comunidad.
R-¿Qué es lo que les está diciendo usted a los turistas?V- “Yo soy volantero y mi oficio es invitar en inglés a los gringos para que pasen y se atiendan adentro en este consultorio donde trabajo y les digo que no les vamos a cobrar la revisión y que les daremos un buen precio”.
R- ¿Y si funciona?
V- “Pues a veces”.
R-¿Y usted se dedica solo a este oficio?
V- “Si, me va bien, no me quejo”.
Siguiendo nuestro recorrido por Nuevo Progreso pudimos ver muchas personas como él, que se dedican de “volanteros” y a estar llevando nuevos “clientes” a los consultorios, dentistas o farmacias.
Aquí todo mundo hace negocio: Delegado Municipal
Pero al seguir caminando por las calles de Nuevo Progreso surgió la pregunta de ¿Porqué se presenta aquí el fenómeno de contar con una especie de “paraíso de la salud” donde abundan por doquier negocios de este giro?
La repuesta la dio el mismo delegado municipal Carlos Navarro Ríos: “La delegación tiene registrados aproximadamente 400 negocios y son en cuatro cuadras donde se tiene el mayor auge comercial y turístico; lo que visitan mas son las tiendas de curiosidades y los restaurantes internacionales, pero en realidad todo mundo hace negocio, dentistas, médicos, farmacias, en fin todos”.
Según explica Navarro Ríos, la mayoría de quienes viven aquí se dedican al comercio informal y al formal creando dos vertientes; la mayor parte de los propietarios de los negocios son nacidos de esta comunidad y uno que otro que viene de las ciudades de Reynosa o Matamoros – tenemos por ejemplo muchos dentistas que son de aquí- explica el funcionario.
La delegación municipal de Nuevo Progreso no ha necesitado de otorgar apoyos, como en este caso, a los negocios de salud para que florezcan y prosperen, pues como lo aseguran “aquí no hay ninguna influencia, ya que puede llegar un dentista, ve un lugar donde instalarse y luego monta su consultorio tranquilamente”.
Aunque el delegado hace una mención donde el único requisito que les piden es que tengan sus papeles en regla y sin problemas con Hacienda “para que no anden chuecos” y lo que mas están apoyando en esta gestión municipal es que quienes se establezcan sean dentistas certificados por la Asociación Dental Mexicana.
“La certificación la estamos promoviendo mucho porque no queremos dentistas mediocres, queremos dentistas de calidad y para eso está la Secretaría de Salud y Asistencia que viene a checar y detectar a todos esos dentistas charlatanes”.
¿Y si han habido casos?
“Puede, pero eso le toca a la Secretaría de Salubridad venir a checar todo eso”.
Aunque el delegado municipal Carlos Navarro desconoció cual es el monto de los ingresos que reciben por la derrama de dólares cada año, sí afirmó que los turistas norteamericanos si les dejan muy buenos dividendos, incluso para hasta para el negocio informal.
Vive la villa “boom” dentista
En el caso de los consultorios dentales, que son también de los más visitados en este lugar por los ciudadanos norteamericanos, el principal problema que buscan atacar no es precisamente lograr precios más bajos, sino el ofrecer la mejor calidad en el servicio que ofrecen.
Según lo manifestó así el Dr. Miguel Márques, quien es presidente del Colegio de Cirujanos Dentistas de Nuevo Progreso.
“Pues nomás aquí de dentistas tenemos alrededor de 250 y cada año se han venido instalando mas, si se compara estaríamos hablando de que para esta comunidad es un número medio alto, y en proporción con las ciudades de Matamoros y Reynosa, pues yo creo que andamos iguales en dentistas”.
De acuerdo al presidente de dicha asociación dental, el hecho de que sus consultorios sean muy visitados es porque están ubicados en un pueblo demasiado cómodo para el turista, donde son cuatro cuadras que tienen el mayor comercio en la orilla de Nuevo Progreso. “Entonces tenemos por la comodidad la calle principal y por ahí está la mayor parte de los servicios de salud que ofrecemos, médicos farmacias, dentistas”, comentó.
Pese a este inusitado “boom” de consultorios dentales, Miguel Marques agregó que el mercado se está saturando, al menos en el área de la salud, pues mencionó que algunos se han instalado y se han tenido que regresar, pues “ya no da para tanto el pueblo, por que no hay tanta oportunidad como había anteriormente”, dijo.
Las farmacias cuidan su salud,
pero a ellos, ¿quiénes los cuidan?
Durante un recorrido realizado por las farmacias de este lugar, (dos de ellas Benavides), se pudo observar a simple vista como los ciudadanos norteamericanos compraban medicamentos sin mostrar receta alguna, aunque las medicinas que se ofrecían en los exhibidores no eran de los llamados controlados o que se requieren de una receta expedida por un médico y solo se trataban de los que se ven normalmente en cualquier farmacia como son los frascos de ampicilina o vitaminas.
Pero lo que no se pudo detectar, después de revisar varias farmacias, consultorios médicos y consultorios dentales que operan en este pueblo fueron los permisos de salubridad que deberían mostrarse al público y que les reconocen que se encuentran funcionando dentro de la legalidad por lo que podrían estar incurriendo en irregularidades.
Al menos en lo que le toca a los consultorios dentales, actualmente no se les están pidiendo tantos requisitos para que se instalen, como lo afirmó Dr. Miguel Márques, presidente del Colegio de Cirujanos Dentistas de Nuevo Progreso, quien dijo que lo que se está viendo mas que nada es puedan competir con calidad.
“Solo queremos que sean competentes, no cualquier dentista se puede instalar tan fácilmente aquí, pues tiene que competir en calidad, mas que con precios, por que un dentista que se quiera instalar nomás porque aquí se barren los dólares, para empezar eso es totalmente mentira, aquí se viene con la idea de darle calidad y atención al cliente sobre todo al anglosajón que es muy delicado en cuestión de salud”, puntualizó.