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Hace
casi 70 años, el padre del psicoanálisis murió y muchas
de sus teorías se siguen discutiendo y analizando
De acuerdo con la revista Universia, la contribución más
significativa al pensamiento moderno de Sigmund Freud, fallecido el 23 de septiembre
de 1939, pudiera ser su intención de darle al concepto del inconsciente
un estatus científico.
Esto es causa de controversia, pues el hecho no es compartido por varias ramas
de la ciencia y la psicología, por lo que ésta, aunada a otras
teorías, sigue siendo analizada y discutida por especialistas en el área.
Sus conceptos de "inconsciente", "deseos inconscientes"
y "represión" fueron revolucionarios. Los mismos proponen una
mente dividida en capas o niveles, dominada en cierta medida por voluntades
primitivas que están escondidas a la consciencia y que se manifiestan
en lapsus, actos fallidos y sueños, llegó a afirmar Freud.
El médico y neurólogo austriaco Sigmund Freud, también
llamado: Padre del psicoanálisis, revolucionó los
métodos psicológicos de la época victoriana con conceptos
nuevos para ese entonces, como el "Complejo de Edipo", "Sexualidad
infantil" e "Interpretación de los sueños".
Freud antes de Freud
Segismund Schlomo Freud, era su nombre completo, nació el 6 de mayo de
1856 en el seno de una familia judía, en Freiberg (hoy República
Checa), lugar que abandonó a muy temprana edad para trasladarse a Viena,
a causa de los disturbios antisemitas.
Aunque se conoce poco de su juventud debido a que él destruyó
todos los registros de dicha época, sus biógrafos refieren que
decidió estudiar Medicina en la Universidad de Viena, después
de escuchar una conferencia en torno al ensayo "Sobre la naturaleza",
atribuido a Goethe.
Pronto comenzó a estudiar el sistema nervioso central de los invertebrados
en el Laboratorio de Fisiología, dirigido por Ernst Wilhelm von Brcke,
para después permanecer en la Universidad como su ayudante y más
tarde trabajar como psiquiatra y dermatólogo en el Hospital General de
Viena.
Fue en el manicomio de la Salpetriere, donde Freud, junto al neurólogo
Jean Charcot, comenzó a tratar los trastornos mentales mediante la hipnosis,
que centrados en la histeria, los dirigieron a la psicopatología.
Los inicios del psicoanálisis
Fueron sus "Estudios sobre la histeria" (1893), elaborados con la
colaboración del médico vienés Josef Breuer, la consumación
del cambio en el quehacer de Freud. En dicha obra vislumbró los síntomas
de la histeria como manifestaciones de energía emocional no descargada,
asociada con traumas psíquicos olvidados.
Freud sumió a sus pacientes en un estado hipnótico para forzarlos
a recordar y revivir la experiencia traumática que originó sus
trastornos, para así descargar las emociones causantes de los síntomas,
por medio de la catarsis.
De 1895 a 1900, época en la que desarrolló muchos de los conceptos
incorporados tanto a la práctica como a la doctrina psicoanalítica,
Freud abandonó la hipnosis para reemplazarla por la "asociación
libre", una investigación del curso espontáneo de pensamientos
del paciente, para comprender sus procesos mentales inconscientes.
Armando teorías
Hacia 1900 desarrolló teorías sobre la sexualidad infantil y el
"Complejo de Edipo" mediante el análisis onírico. En
ese año apareció su obra más importante: "La interpretación
de los sueños", donde analizó, además de los sueños
de sus pacientes, muchos de los suyos.
Sus siguientes escritos: "Psicopatología de la vida cotidiana"
(1904) y "Tres ensayos sobre teoría sexual" (1905), aumentaron
el rechazo de sus colegas, lo que lo llevó a trabajar prácticamente
sólo, en lo que él mismo denominó "una espléndida
soledad".
Malinterpretadas las teorías sexuales de Freud, éstas cimbraron
a la sociedad victoriana que cubría las patas de los pianos porque se
asemejaban a las piernas femeninas, y sacudió las mentes conservadoras
de quienes entendieron la sexualidad como genitalidad.
En la actualidad, el modelo psicosexual que desarrolló sigue siendo criticado
desde diversos artistas debido a su afirmación sobre la existencia de
la sexualidad infantil y la ausencia de ésta en el desarrollo de la salud
mental.
Los contemporáneos de Freud han luchado por comunicar las teorías
freudianas desde un contexto psicoanalítico, que ayude a entender que
la carga moral-sexual con la que han sido tergiversadas, dista mucho de su esencia
real.
Así, poco a poco, se ha logrado entender que el incesto no refiere al
acto sexual entre padres e hijos, sino al deseo de estos por vivir al margen
de los deseos de sus progenitores.
De igual forma, el "Complejo de Edipo" ya se entiende como el deseo
por cometer incesto en el plano psíquico, y claro está, desde
la perspectiva psicoanalítica.
Últimos días de Freud
Tras el comienzo de la Primera Guerra Mundial, Freud abandonó la observación
clínica y se concentró en la aplicación de sus teorías
a la interpretación psicoanalítica de fenómenos sociales,
como la religión, la mitología, el arte y la literatura, el orden
social y la guerra.
En los años en que escribió "El malestar de la cultura",
texto en el que abordó el tema de la muerte y la búsqueda del
hombre por la inmortalidad, Freud fue diagnosticado con cáncer en la
mandíbula, enfermedad que lo llevó a someterse a un tratamiento
constante y doloroso, que derivó en varias operaciones.
Cuando los nazis ocuparon Austria en 1938, Freud y su familia se trasladaron
a Londres, para que el 21 de septiembre de 1939, el padre del psicoanálisis
le recordara a su amigo y médico de cabecera la promesa de ayudarlo a
morir cuando el cáncer se volviera insoportable.
Al día siguiente, Sigmund Freud recibió una inyección de
morfina y murió a la medianoche del 23 de septiembre de 1939, dejando,
entre otras importantes obras: "Tótem y Tabú", "Más
allá del principio del placer", "Psicología de masas",
"El yo y el ello", "El porvenir de una ilusión" y
"Moisés y el monoteísmo".
Redacción: Esmas