Vamos
al Punto...
POR
MIGUEL TURRIZA GARCIA
27/NOVIEMBRE/04
Ya menguada la pasión
electoral, al menos en la mayoría de las personas con sensatez, el panorama
local, en Reynosa, se vislumbra con un carga de trabajo extraordinaria y cuesta
arriba, aún cuando, en esta frontera, el crecimiento y las oportunidades
laborales son razones cotidianas, de los nativos y migrantes ,para asentarse.
Cada día se ven menos propaganda electoral, siendo retirada por los partidos
políticos, al mismo tiempo que se acerca el periodo final de los actuales
gobiernos y la entrada de un nuevo año que se espera menos difícil
que el que ya se esta terminando. La ciudadanía decidió y solo
resta esperar los tiempos, para constatar ,el acierto o la equivocación.
En tanto, un repaso de necesidades sociales, pueden ayudar a recordar que las
circunstancias que rodearon el entorno político siguen presentes, mas
que nunca, en sectores populares, de donde provino el triunfo de la oposición.
El descontento por servicios como seguridad pública o limpieza, no pudo
ser mejor reflejado, que or los votos otorgados en contra del partido aún
gobernante. Un total voto de castigo.
Los entrecijos de la seguridad pública, con la cantidad de deficiencias
y deslealtades hacia el ciudadano común; con sus constantes complicidades
con los delincuentes, aunado a una falta de preparación, dieron su resultado:
una ciudadanía no solo molesta sino indignada por los abusos intolerables
de oficiales sin conciencia, simplemente, hambreados de codicia y prepotencia.
Obviamene, nadie quiere vivir bajo la sombra del hampa; nadie puede sentirse
seguro de que no le tocará caer, a él o a su familia, en las extensas
redes del vicio y la delincuencia; nadie puede llevar a gusto sus actividades
si quienes deben combatir el delito, se dedican, abiertamente, a protegerlo.
Claro, hay mucho dinero en juego, pero todo el dinero del mundo no puede comprar
la tranquilidad de una persona y su familia. Sobre todo, si el dinero proveniente
del delito, se encuentra lleno de sangre y muerte.
De igual manera, con once años de conflictos, al cuarto para las doce,
una solución que parece igual de endeble que las anteriores acciones
de los gobiernos municipales, pone a la concesión de la recoleccion de
basura, nuevamente en el escrutinio público, sigue dando problemas y
no se ven soluciones de fondo. La nueva concesionaria, una empresa establecida
por largos años, en el vecino Monterrey, empezó con el mejor de
los escenarios, pero, los problemas legales no tardan en aflorar.
Hay que recordar que en años pasados, la oportunidad de solucionar el
conflicto fue dejada a un lado por las ambiciones del grupo político
en el poder, dando en el traste con las necesidades de miles de pobladores,
que aun siguen sin servicio. La proliferación de carretoneros, en los
últimos años, es la muestra palpable del crecimiento del problema
y la falta de voluntad política para entrarle de lleno a una problemática
que se tiene por herencia.
Sobre infraestructura urbana, una ciudad de los tamaños de Reynosa, ya
no puede ser tratada como un municipio mas; se tiene el mayor crecimiento de
la zona noreste y se está en las diez ciudades mas importantes del país.
El punto es que autoridades federales y estatales, insisten en no dejar que
esta frontera tome su rumbo, florezca y e convierta en punta de lanza del desarrollo
regional. Quizas el temor sea que el próximo gobernador emerja de esta
bronca latitud.
Calles, accesos, pavimentaciones, introducciones de agua y drenaje, puentes
peatonales, a desnivel, internacionales, deben de convertirse en situaciones
cotidianas en la localidad, puesto que se tienen los recursos. Aun mas, los
proyectos industriales y comerciales dan para mas auge y desarrollo, no pueden
detenerse, ya sea por obstáculos políticos o simplemente, por
negligencia y falta de preparación en los gobernantes.
Así como las tres temáticas anteriores salen a relucir en cada
plática de café, otros rubros, como impuesto predial, empleo,
cultura, deporte, por citar unos cuantos,siguen sin avanzar acordes a los tiempos
que se requieren. Las necesidades aumentan y ya no se mantienen en los niveles
primarios, avanzan a los estratos sociales altos, los que se sienten defraudados
por los gobernantes.
Sin el consentimiento ciudadano, difícilmente esta frontera podrá
consolidar los diversos factores que se necesitan para convertirse en un centro
económico, social y cultural, en donde las prácticas diarias sean
las mas modernas y se extiendan al resto de la entidad, dictando un liderazgo.
Esta premisa reta a los designios del grupo estatal en el poder, a quienes no
les hace ninguna gracia, poder ser desplazados por un grupo emergente.
Históricamente, los gobernantes tamaulipecos se radicaron en la capital
y de allí extendieron su dominio hacia la frontera norte y al puerto
jaibo; esa direccionalidad puede perderse en los próximos años.
Un poco de audacia y otro tanto de capacidad, lo pueden demostrar con resultados.
No es casualidad que esta frontera haya aportado seis diputados al poder legislativo.
Falta que sus hechos lo avalen.
Como quiera que resulte, el año que entra será de consecución
de objetivos, no de probar si se pueden hacer las cosas. Aparentemente ya se
llegó a la mayoría de edad, sólo falta ejercerla.