OPTIMUS

POR Jorge Alberto Pérez González

jap19982002@yahoo.com.mx
RENUNCIA, LICENCIA O IMPASSE
Felicidades a Marcos Esquivel por su cumpleaños.
A veces se olvida que la principal labor de los hombres y mujeres electos por voluntad popular, es precisamente velar por la tranquilidad y seguridad de quienes conforman la fuerza que los llevó al poder.
Para gobernar bien, se debe de hacer para todos, después del proceso electoral, el ejercicio del encargo debe de ser cuidadoso y para poder rendir buenas cuentas, el beneficiario de la voluntad ciudadana debe de rodearse de los mejores hombres y mujeres con que cuenta la sociedad.
Los compromisos de campaña se pueden pagar de muchas maneras, pero la mas riesgosa de todas es colocar a los amigos en los puestos de mayor responsabilidad, la historia ha comprobado que hacerlo así, es llevar a la debacle a la administración pública.
Lo sucedido en Ocampo debe ser una llamada de alerta para todos los ayuntamientos del estado de Tamaulipas, es conveniente hacer una reflexión sobre el estado que guarda la administración pública y de ser necesario dentro de los 100 primeros días, hacer los ajustes pertinentes.
Cien días son pocos para quienes se sienten con derechos, pero definitivamente son muchos para la población, que a fin de cuentas es quien paga los sueldos y recibe los platos rotos.
Hay casos patéticos de funcionarios sin perfil, otros de saltimbanquis y "todólogos" que merecen columna especial y no generalizada, también existen quienes pretenden usar de escuela la Presidencia Municipal, ya que en su lógica ilógica, entienden que echando a perder se aprende.
Los peores son sin embargo; "los recomendados", ellos se sienten dueños de la voluntad del presidente en turno, pues su padrino es pesado y se cree con la fortaleza necesaria hasta para cometer delitos sin que nadie le llame a cuentas.
Ya es hora de que los alcaldes hagan una verdadera introspección, una autentica evaluación de las funciones de sus colaboradores para ver quien da el kilo y quien definitivamente cree que todo lo merece y solo va a la oficina para justificar su sueldo.
Si existen proyectos y planes con posibilidad real es hora de aterrizarlos, si existe compromiso con la ciudadanía y se visita el territorio es hora de escuchar sus voces, si además se posee talento y carisma es hora de devolver a los votantes la confianza que depositó en las urnas.
A veces se olvida que dentro de poco más de un año, el electorado volverá a hacer presencia y es ahí donde se cobran las afrentas recibidas, por más operación política que se intente.
Mucho ahorrarán los alcaldes si toman la sabia decisión de mandar a casa a quienes no entiendan el ejercicio del servicio público, y no me estoy refiriendo a la nomina.
Ahí queda para el anecdotario político de nuestro estado: RENUNCIA