Por Clemente Castro González
HUMO BLANCO

EL REGRESO DEL TRI

Los comicios del pasado domingo, que tuvieron lugar en Guerrero, confirman la tendencia recogida por las empresas encuestadoras, en donde se da cuenta sobre el posicionamiento del PRI en el ánimo de los electores.
Si bien en esa entidad gobernada por el PRD se pensaba que este partido podría conservar su condición de primera fuerza -ya que actualmente tiene mayoría en el congreso, la titularidad del ejecutivo estatal y la mayoría de las alcaldías-, la debacle desmintió dicho supuesto.
De acuerdo a los resultados, el Sol Azteca pasará a ser la segunda fuerza, pese a los esfuerzos del mandatario Zeferino Torre Blanca, por afianzarse en el poder, en un estado que evidencia injusticias y rezagos sociales ancestrales.
Sin la intención de escamotear la tarea de los priístas, que la hicieron en Guerrero, es evidente el daño hecho a los intereses perredistas, dada la rebatinga interna entre los grupos que se disputan la dirigencia de dicho organismo.
Es, a todas luces, un adelanto de lo que ocurrirá en los comicios del próximo año en donde se va a renovar la cámara baja, además de seis gubernaturas e igual número de congresos locales.
Y es que no es lo mismo, el empuje dado al PRD por la figura de Andrés Manuel López Obrador y otros connotados integrantes de este instituto, a lo hecho por la corriente encabezada por Jesús Ortega, el cual se aferra al poder, a cualquier costo, teniendo en el liderazgo formal a un sujeto gris como Guadalupe Acosta Naranjo.
El costo político de la división entre segmentos de izquierda lo están pagando caro, en las urnas.
Sólo hay que revisar los números preliminares de lo acontecido en Acapulco, en donde despacha aún el controvertido Félix Salgado Macedonio, un perredista de la vieja guardia que no pudo hacer mucho por el organismo de su corazón porque, dicen, se echó en brazos de los chuchos.
Y es ahí, en uno de los centros de mayor dinamismo económico, por su condición de sitio turístico, donde se ven las diferencias en el PRD, las cuales se trasladan al Frente Amplio Progresista -en el que participan el Convergencia y el Partido de Trabajo- y se dibuja lo que puede venir a futuro.
Una vez más se comprueba que los errores de cálculo en política al igual que los desencuentros se pagan caros, según lo ejemplifican los números preliminares de la elección del domingo.
Situándonos en el caso de Acapulco se destaca que al computar el 96.88 por ciento de los sufragios emitidos, las cifras establecían que la alianza PRI-PVEM denominada: juntos para mejorar, lleva 73 mil 967 votos a favor de Manuel Añorve, seguidos por la coalición PT y Convergencia, con 69 mil 81 sufragios para el aspirante Luis Walton, mientras que el PRD que postuló a Gloria Sierra contabiliza 63 mil 951 votos.
La reflexión es muy sencilla, si los aliados a nivel macro, se juntan en lo concreto, hubieran refrendado un triunfo de la izquierda, de dos a uno, en la principal localidad de Guerrero pero intereses sectarios, léase chuchos, lo impidieron.
Ante lo enredado de la situación, generada por el partido en el gobierno de aquella entidad, los priístas simple y sencillamente operaron a conciencia y se colgaron medallas que los colocan en una situación privilegiada.
Por cierto, entre los próceres que se trasladaron a la zona de lucha se cuenta al presidente de la Junta de Coordinación Política y dirigente estatal del PRI, Ricardo Gamundi Rosas, junto a un equipo de trabajo de tamaulipecos.
Es decir, mientras unos actores políticos se hacen garras, por el rumbo del tricolor, su lideresa, Beatriz Paredes Rangel se da a la tarea de hacer sinergia entre sus representados, recupera fortalezas y hace a un lado las debilidades.
Al fin y al cabo lo que importa es ganar, a cualquier costo y eso incluye los recursos económicos, que aterrizan en cada elección, de manera “solidaria”, desde las entidades en donde son gobierno.
RULETA
Sobre el sonado caso en el que se involucra a profesora Nelly García Blanco, como presunta defraudara en agravio de más de dos centenares de personas a las que les prometió una plaza en la Secretaría de Educación en Tamaulipas, el subsecretario de Educación Básica y Normal, Luis Humberto Hinojosa Ochoa, reiteró que él es ajeno a dicho situación.
Sobre el particular, en entrevista para ORT Noticias, puntualizó que la asignación de horas para maestros se concursa y el procedimiento administrativo interno impide el manejo discrecional del personal contratado.
Sobre el uso de documentos oficiales y el de su firma, en este tipo de enjuagues se abstuvo de entablar un demanda a quien resulte responsable, y se limitó a señalar que eso corresponde al área jurídica de la SET.
Asimismo, aceptó que el golpeteo hacia su persona pudiera venir de alguien interesado en el cargo que ocupa, pero minimizó tal posibilidad al subrayar su cercanía con el Secretario de Educación, José Manuel Assad Montelongo, su amistad con el líder de la sección XXX Arnulfo Rodríguez Treviño y su respeto al gobernador, Eugenio Hernández Flores.
Es decir, a juzgar por lo que externa, se encuentra bien amarrado.
AL CIERRE
A su llegada de la gira efectuada por Alemania y la India, para ofertar las ventajas competitivas de Tamaulipas a fin de invertir, el gobernador aceptó que no se logrará con la meta anual de generar 30 mil empleos.
Se dijo confiado en que la industria de la construcción y el comercio puedan contrarrestar las pérdidas de laborales.
Sin embargo, la situación se agrava por la crisis en los Estados Unidos, el cierre de maquiladoras y la caída de las remesas de los paisanos.
En otra parte de sus declaraciones, el jefe del ejecutivo estableció que en quince días, luego de revisar el perfil de abogados y abogadas, definirá el nombre del nuevo procurador.